Sentir no se aprende: pasa. Lo que sí se aprende es a distinguir lo que sientes y a poder contarlo, y eso cambia la convivencia en una casa más de lo que parece.
Por qué importa el nombre
Cuando alguien —un niño o un adulto— sólo tiene dos etiquetas disponibles, «bien» y «mal», todo lo que le pasa cabe a la fuerza en una de las dos. Y una emoción que no se puede nombrar acaba saliendo por otro sitio: en forma de enfado, de dolor de tripa o de portazo.
Distinguir la rabia de la frustración, la vergüenza de la culpa, o la tristeza del aburrimiento no es un ejercicio de vocabulario. Es lo que permite hacer algo con lo que sientes, en vez de sólo aguantarlo.
Cómo se practica, sin convertirlo en una clase
Con niños funciona bien tener a mano algún material que ponga nombre a las emociones y usarlo sin solemnidad: un rato, en la cena o antes de dormir, preguntando qué ha sido lo mejor y lo peor del día y cómo se ha sentido con cada cosa. Sin corregirle el nombre que elija.
Con adultos el ejercicio es el mismo, sólo que a uno le da más vergüenza hacerlo. Aprender a expresar lo que sentimos nos acerca a quienes queremos, y eso vale a los ocho años y a los cincuenta.
Alegría y felicidad no son lo mismo
La alegría es un momento; la felicidad es una manera de estar contigo. La felicidad es distinta para cada persona y suele tener que ver con disfrutar de lo que sabes o puedes hacer: plantar algo, terminar un puzle, hornear un pastel, montar un mueble, escribir, resolver un problema. Muchas actividades pueden hacerte feliz si las ves como una oportunidad de disfrutar y no como una tarea más.
Ser feliz se puede aprender, y se puede aumentar. Que sea distinto para cada uno no significa que no se pueda trabajar.
Si te has reconocido en esto, podemos hablarlo.
o al 653 672 842
Cuando la palabra que aparece siempre es la misma
Si al hacer este ejercicio la respuesta es casi siempre tristeza, cansancio o vacío, y llevas semanas así, eso ya no es vocabulario emocional: merece una consulta. Puedes ver cómo lo trabajamos en estado de ánimo y depresión.




