Cuando el ánimo está bajo, la cuenta sale siempre en rojo: lo que falta se ve enorme y lo que hay no se ve. Esto no es optimismo de taza de desayuno, es un sesgo conocido, y se corrige mirando a propósito lo que no estás mirando.
Ocho cosas que en consulta se nombran poco y valen mucho:
- Hay alguien a quien podrías llamar a las tres de la mañana. Aunque no lo hayas hecho nunca.
- Te has ido a la cama enfadado con alguien y al día siguiente lo habéis arreglado. Eso es una relación que funciona, no una relación sin problemas.
- Sigues cumpliendo con lo que te toca aunque estés a medio gas. Se llama tolerancia al malestar, y no la tiene todo el mundo.
- Sabes reconocer cuándo estás mal. Mucha gente llega a los cuarenta sin esa información.
- Has dicho «no» alguna vez este mes, aunque te costara.
- Te sigue gustando algo. Una serie, una canción, un plato, un paseo. Cuando el ánimo baja de verdad, eso es lo primero que se apaga.
- Has pedido ayuda en algún momento de tu vida. Estás leyendo esto, de hecho.
- Te preocupa estar mal. La preocupación es incómoda, pero significa que hay una versión tuya con la que te quieres reencontrar.
Para qué sirve esta lista
No sirve para convencerte de que estás bien si no lo estás. Eso no funciona, y además es una faena. Sirve para dos cosas: para recordar que el balance que hace tu cabeza en una mala semana no es un balance fiable, y para tener a mano algo desde donde empezar.
Si te has reconocido en esto, podemos hablarlo.
o al 653 672 842
Y si la lista te sale casi toda en blanco
Entonces esta no es la página que necesitas, y no pasa nada. Si llevas semanas sin disfrutar de nada, con el cuerpo pesado y la sensación de que esto es lo que hay, eso se trabaja: estado de ánimo y depresión. Y si ahora mismo estás pensando en hacerte daño, llama al 024 o al 112: atienden a cualquier hora y son gratuitos.




