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Especialidad

Estado de ánimo y depresión

Hace tiempo que nada te apetece y todo cuesta el doble. No es falta de ganas ni de carácter: es algo que se trabaja, y se trabaja con método.

o al 653 672 842

CS-32687
Centro sanitario autorizado

7 psicólogas colegiadas
Todas generales sanitarias

Especialista EuroPsy en psicoterapia
La fundadora, acreditada por la EFPA

Tarifas públicas
Todas publicadas en la web

¿Te reconoces en algo de esto?

No hace falta que te pase todo, ni que sepas ponerle nombre. Si algunas de estas frases son las tuyas, tiene sentido que lo hablemos.

  • Has perdido el interés por cosas que antes te gustaban, y ya ni las echas de menos.
  • Estás cansado de una forma que no se arregla durmiendo.
  • Te cuesta concentrarte: lees un párrafo tres veces y no se queda nada.
  • Cumples con lo justo —trabajar, la casa, los tuyos— y el resto del día lo pasas apagado.
  • Te has ido retirando: dices que no a los planes y luego te sientes más solo.
  • Eres muy duro contigo. Te hablas como no le hablarías a nadie.
  • Duermes mal, o de más, y comes distinto a como comías.
  • Tienes la sensación de que esto es lo que hay y de que no va a cambiar.

Esta página está para que te reconozcas y decidas pedir ayuda, no para que te pongas una etiqueta. Quien puede decirte qué te pasa es una psicóloga, en consulta y contigo delante.

Si ahora mismo estás pensando en hacerte daño, no esperes a una cita. Llama al 024, la línea de atención a la conducta suicida, o al 112. Están disponibles a cualquier hora y son gratuitos.

Cómo se presenta

El ánimo bajo no siempre se parece a lo que uno espera de «estar deprimido». Estas son las formas con las que más nos encontramos en consulta.

Tristeza que no se va

Semanas o meses de ánimo bajo, sin ganas, con el cuerpo pesado y la sensación de estar viendo tu vida desde fuera. Lo que antes te sostenía ha dejado de funcionar.

Después de un golpe

Una ruptura, un despido, una enfermedad, una mudanza. Pasa el tiempo y no remontas: el problema deja de ser el golpe y pasa a ser cómo has quedado tú después.

Duelo

Perder a alguien duele, y doler no es estar enfermo. Pedimos ayuda cuando el duelo se queda parado, cuando aparece la culpa o cuando lleva demasiado tiempo impidiéndote vivir. Es una de las áreas de trabajo de Ana Gaitán.

Cuando va junto con la ansiedad

Es lo más habitual: el ánimo bajo con la alerta puesta. Estás agotado y a la vez nervioso, y las dos cosas se alimentan. Se trabajan a la vez, no una detrás de otra. Puedes ver también ansiedad e insomnio.

Desánimo de fondo, muchos años

No es un bache: es que llevas tanto tiempo así que has llegado a pensar que tú eres así. Se puede trabajar igual, aunque el recorrido sea más largo.

En jóvenes y adolescentes

A menudo no se ve como tristeza, sino como irritabilidad, encierro en la habitación, bajada en el colegio o abandono de lo que le gustaba. Atendemos a jóvenes y también a la familia.

Cómo trabajamos el estado de ánimo

Somos un centro cognitivo-conductual. Primero entendemos qué mantiene el desánimo hoy —qué has ido dejando de hacer, qué te dices cuando estás así— y después recuperamos terreno, por partes y a un ritmo que puedas sostener.

El recorrido es el del centro: identificación, planificación, objetivos concretos y alcanzables, y aprendizaje de técnicas de eficacia demostrada científicamente. Está explicado entero en nuestra metodología.

  • Volver a la actividad, por pasos. Recuperar primero lo que te daba algo y sostenerlo, aunque las ganas todavía no estén. Las ganas suelen llegar después, no antes.
  • Trabajo con los pensamientos. Aprender a ver las interpretaciones que te hunden y a ponerlas a prueba, en vez de darlas por ciertas.
  • Rutina y sueño. Ordenar el día y el descanso, que es la base sobre la que se apoya todo lo demás.
  • Relaciones y asertividad. Salir del repliegue y aprender a pedir y a decir no sin pagarlo después.
  • Práctica entre sesiones. Ejercicios sencillos para el día a día: es ahí donde se consolida lo que aprendes.
  • Prevención de recaídas. Cuando el ánimo sube, seguimos un tiempo para que lo aprendido aguante también en las malas semanas.

Cuánto dura depende de cada persona. Las sesiones son de 50 a 60 minutos, normalmente una por semana. No prometemos plazos: los objetivos se acuerdan contigo al principio y se revisan sobre la marcha.

Quién te atiende

¿No sabes con quién?

No hace falta que elijas. Cuéntanos qué te pasa al pedir la cita y te proponemos la profesional que mejor encaje. Somos siete psicólogas generales sanitarias, todas colegiadas.

Preguntas frecuentes

¿Necesito antidepresivos?

Eso lo valora un médico, no nosotras. Somos psicólogas y trabajamos con terapia. Si ya tomas medicación, la terapia es compatible y no te vamos a decir que la dejes: eso se habla con quien te la ha pautado.

No tengo ganas de nada, ¿cómo voy a tener ganas de ir a terapia?

Es justo lo que cuenta casi todo el mundo en la primera sesión. No hace falta llegar con ganas: hace falta llegar. Precisamente una parte del trabajo consiste en recuperar la actividad sin esperar a que las ganas vuelvan solas.

¿Puede venir alguien conmigo?

Sí. Hay quien viene acompañado a la primera cita, y hay familias que piden una sesión para saber cómo ayudar. También hacemos terapia familiar y de pareja cuando lo que hay que trabajar está ahí.

¿Y si no sé si esto es para tanto?

Ofrecemos una consulta orientativa gratuita de unos 20 minutos, presencial o por teléfono para quien duda si dar el paso. La atiende la psicóloga del centro que esté disponible y sirve para decidir con calma. Hay que pedirla expresamente, con cita previa.

Tarifas

Cuánto cuesta cada sesión

Publicamos todas las tarifas del centro para que puedas consultarlas antes de pedir cita.

Sesión individual · 50–60 min

82 €

Terapia de pareja · 1,5 h

100 €

Terapia a domicilio

89 €

Bono de 4 sesiones

301 €

Las cuatro sesiones seguidas, en cuatro semanas consecutivas.

Derivados de ADANER: 20 % de descuento en las cinco primeras sesiones.

«Si estás desempleado o tienes problemas económicos, te podemos tender una mano.»

Que el dinero no sea el impedimento para mejorar tu vida. Cuéntanoslo en la primera llamada, o marca la casilla del formulario, y buscamos la manera.

Empecemos por una llamada

Nos cuentas qué te pasa, te decimos cuál de las siete encaja mejor contigo y buscamos hueco.